Dragon's Gate ·

Hoy, Waldric y Naiomi se alzan como estatuas en el centro de la capital de Vesporia, talladas en piedra para la eternidad. El rey mandó erigirlas para que nadie olvidara lo que dos caballeros lograron cuando el reino más lo necesitaba. Los niños las señalan. Los ancianos se quitan la gorra. Los bardos cantan sus nombres en tabernas donde el vino es barato y las historias, largas.

Pero las estatuas son frías.

Y tú… tú lo has vivido en primera persona.

No lo has leído. No te lo han contado. Lo has vivido.

Has sentido cómo la caja se resistía, paso a paso. Has dudado, has vuelto a empezar, has seguido adelante. Y cuando por fin se abrió la tapa, ya no era una leyenda.

Eras tú.

El Reino de Vesporia tiene un nuevo héroe.

Descansa. Regálate un momento de silencio.

Porque en algún lugar ahí fuera ya te espera la próxima aventura.